Juego Responsable

El juego es una actividad inherente al ser humano.  Además de su carácter de esparcimiento, favorece el proceso  de transmisión de la cultura (enculturación), desarrollo psicomotor, intelectual, afectivo y social.

Es una actividad que debe realizarse en forma gustosa y sin sentir obligación de ningún tipo, así como ajustarse a la disponibilidad de tiempo, espacio y recursos con que contemos.

¿Que es el Juego Compulsivo?

Es un comportamiento que se trasforma progresivamente en una forma de vida no saludable para la persona que lo sufre y su entorno.

El jugador pierde el control, no puede parar de jugar y apostar aunque ya haya perdido todo su dinero y el de los demás, lo que lleva a mentir y ocultar sus perdidas hasta dejarlo en la quiebra, afectando su entorno familiar, laboral y social.

 Tips a la hora de jugar saludablemente

  • Jugá para entretenerte, no para hacer dinero.  El juego no debe dejar de ser una actividad placentera y divertida, en la que esta presente la imaginación y la risa.
  • Determiná un tiempo para jugar.  Es necesario proponerse un tiempo determinado para jugar y cuando finalice, retirarse, aunque se pierda o se esté ganado. Cuando se trate de juegos automatizados, como loto, quiniela, se puede determinar un día a la semana para jugar, por ejemplo.
  • Si perdés, no utilices dinero destinado a otros fines.  No utilices dinero que de antemano está destinado a pagar cuentas o para vivir.  Tampoco pidas dinero prestado para solventar tus jugadas.  Para ello, es una buena opción la de destinar un monto determinado de dinero para esparcimiento y ocio.
  • Aceptá las pérdidas económicas como parte del juego.  Jugar es aceptar que se gana como también se pierde.  Cuando un jugador esta perdiendo dinero, no debe seguir apostando para conseguir lo que perdió, ni volver al otro día con los mismos fines.
  • Jugá en grupo, no solo.  Uno de los beneficios más significativos del juego es el de socialización: permite conocer a los demás y su entorno.  Cuando estés jugando, conversá e interactúa con las demás personas presentes, no te aísles.
  • No utilices el juego como solución a los problemas.  No utilices el juego como forma de solucionar tus problemas ni para evitarlos.  Si es así, se está perdiendo la esencia del juego como actividad libre, sin presiones y  placentera.

 Señales de alerta de un juego inmoderado

  • Tener la necesidad de jugar en todo momento y sentir malestar si no se hace.
  • Jugar a menudo hasta perder el último centavo.
  • Querer aumentar la magnitud y frecuencia de la apuesta.
  • La pérdida repetida de dinero en el juego.
  • Mentir a personas del entorno para poder seguir jugando.

Juego Responsable